El Bernabé (Tucumán, 21 de abril de 2026).- Tucumán toma decisiones contundentes para enfrentar la violencia en las escuelas. Tras episodios preocupantes de violencia y la portación de armas blancas por menores, el gobernador Osvaldo Jaldo anunció un enfoque de "Tolerancia Cero" que se traduce en el alejamiento inmediato de estudiantes implicados en actos delictivos. La medida responde a las demandas de muchas familias por mayor seguridad en las instituciones educativas de la provincia.
Durante una reunión con las autoridades de seguridad y educación, Jaldo destacó que cualquier alumno que amenace la convivencia escolar será apartado y presentado ante la Justicia como parte de una estrategia para erradicar la violencia de los entornos educativos. El Gobernador insistió en que la autoridad estatal no permitirá la normalización de situaciones de riesgo en las escuelas.
Un aspecto relevante del abordaje de Jaldo es su énfasis en la responsabilidad de los padres. En su discurso, señaló que la patria potestad no debe convertirse en un escudo ante el descontrol de sus hijos. En este sentido, adelantó que se buscará responsabilizar legalmente a los progenitores por los comportamientos delictivos de sus hijos, generando un llamado a la reflexión sobre el papel de la familia en la educación de los menores. "La educación empieza en la casa; el colegio está para enseñar, no para contener delincuentes", sostuvo el mandatario.
En respuesta inmediata a la delicada situación, el Gobierno implementó un robusto operativo de seguridad. Desde este martes, efectivos de la Policía de Tucumán vigilan las puertas de los establecimientos educativos que presentan un contexto crítico. Asimismo, se llevarán a cabo capacitaciones en prevención para el personal docente y administrativo de las escuelas.
Con el objetivo de conservar las escuelas como lugares seguros para el aprendizaje, Jaldo reiteró que se utilizarán mecanismos de vigilancia rigurosos, incluyendo centros de monitoreo y la colaboración con la Dirección de Criminalística para supervisar redes sociales y anticipar posibles amenazas. La meta marcada por el Gobierno es clara: asegurar la tranquilidad en el ámbito educativo y dar un mensaje firme a quienes pretenden obstinarse en actividades delictivas.
En el Tucumán del Orden, la seguridad de los estudiantes se convierte en la máxima prioridad, dejando en claro que cualquier acto violento enfrentará sanciones severas, sin importar la edad del infractor.
