El Bernabé (Tucumán, 12 de junio de 2026).- El Gobierno provincial lanzó una embestida contra la Fundación Federalismo y Libertad, denunciando "irregularidades" ante la Dirección de Personas Jurídicas. Esta acción surge tras las críticas de la entidad por un déficit fiscal de $140.000 millones de pesos, evidenciando una estrategia de persecución.
El déficit fiscal y la denuncia de la oposición
La controversia se origina en la incapacidad del Gobierno provincial para justificar un alarmante déficit fiscal acumulado de $140.000 millones de pesos, cifra denunciada públicamente por los equipos técnicos de la oposición. Según los informes, el fondo anticíclico tucumano permanece congelado en cero, lo que agrava la situación financiera de la provincia y genera un fuerte cuestionamiento sobre la administración de los recursos públicos.
Reacción gubernamental: la ofensiva contra la Fundación
En lugar de abordar las críticas con explicaciones técnicas transparentes, el Secretario de Energía de la provincia, Martín Viola, optó por una dura embestida contra la Fundación Federalismo y Libertad. El funcionario denunció supuestas "irregularidades contables y documentales" de la entidad ante la Dirección de Personas Jurídicas, intentando desacreditar el origen de sus datos macroeconómicos en un claro movimiento para desviar el foco del problema principal.
Acusaciones de "matar al mensajero"
Martín Viola sentenció públicamente: “Primero acomoden su déficit documental y legal, después intenten explicarles a los tucumanos cómo administrar la provincia”. Este tono, que roza la intimidación institucional, transparenta la estrategia oficial de "matar al mensajero". La intención es evitar dar respuestas sobre el descalabro financiero de las cuentas públicas, recurriendo a una asfixia burocrática contra los centros de estudio independientes.
Precedente de "censura técnica" en Tucumán
Esta maniobra no solo expone la debilidad discursiva de una gestión que enfrenta el ajuste de la era Milei, sino que sienta un peligroso precedente de censura técnica en la provincia. Al utilizar los organismos de control del Estado como un garrote político para silenciar informes económicos incómodos, el jaldismo parece preferir perseguir a quienes transparentan los números antes que recortar privilegios y cajas negras de la política tradicional.
Críticas de La Libertad Avanza y el impacto político
Las acciones del Gobierno provincial terminan dando la razón a las críticas de La Libertad Avanza, que denuncia la resistencia a la transparencia. El oficialismo es acusado de utilizar recursos del Estado para silenciar voces disidentes en lugar de promover la rendición de cuentas. Esta postura genera un clima de tensión y afecta la credibilidad institucional en un momento económico delicado para todos los tucumanos.

