El Bernabé (Tucumán, 5 de mayo de 2026).- El gobernador Osvaldo Jaldo se reunió con el Defensor del Pueblo Eduardo Cobos para recibir un informe crucial sobre la situación social y las demandas más urgentes de los tucumanos, antes de la elección de su sucesor.
Traspaso de un “diagnóstico de situación”
En un encuentro clave en Casa de Gobierno, el gobernador Osvaldo Jaldo mantuvo una reunión de trabajo con el Defensor del Pueblo Eduardo Cobos y el legislador Tomás Cobos. El eje fue el traspaso de un “diagnóstico de situación” sobre las demandas más urgentes de la sociedad tucumana. A pocos días de que la Legislatura elija al nuevo titular del organismo, Cobos presentó un informe detallado subrayando que la eficacia de un Defensor en crisis depende más de la gestión directa que del movimiento de expedientes.
Impacto social de recortes y logros de gestión
Uno de los puntos más sensibles abordados fue el impacto directo del recorte de subsidios nacionales en la economía local. Cobos transmitió a Jaldo la profunda preocupación por el incremento de precios y la drástica merma en las partidas destinadas a sectores vulnerables, como las personas con discapacidad en Tucumán. El organismo saliente impulsó proyectos de ley ante la Legislatura para mitigar este impacto, buscando aliviar la situación de la ciudadanía frente al escenario de ajuste nacional.
La reunión también puso el foco en un conflicto persistente: los ahorristas de planes de autoahorro. Cobos destacó como un hito crucial de su gestión haber logrado que la justicia provincial de Tucumán aceptara la competencia federal del tema, protegiendo así a miles de usuarios tucumanos de secuestros de unidades. Este “paraguas legal”, ya promulgado por el Ejecutivo, permite el prorrateo de deudas en 24 meses y queda como uno de los legados principales para la próxima administración.
Desafíos para el sucesor y la elección legislativa
El Defensor del Pueblo saliente enfatizó que los problemas actuales son “múltiples”, y el próximo titular enfrentará desafíos significativos como la brecha digital. Esto implica la necesidad de atender de forma personalizada a aquellos sectores etarios que no logran adaptarse al uso de aplicaciones móviles para realizar reclamos básicos. Esta nueva realidad exige una gestión innovadora y cercana a las necesidades de todos los ciudadanos de Tucumán.
El clima político se traslada ahora a la Legislatura provincial, donde este próximo viernes se sesionará para elegir al nuevo Defensor del Pueblo entre tres candidatos: José Antonio Alcaraz, Claudia Isabel Boyanovsky y Agustín Fernández. Cobos evitó pronunciarse sobre sus posibles sucesores, manteniendo la independencia del proceso. No obstante, dejó un mensaje claro: quien asuma deberá “equilibrar” y trabajar con múltiples relaciones institucionales para asegurar la efectividad de su gestión en la provincia.
Esta reunión entre el gobernador Osvaldo Jaldo y el Defensor del Pueblo Eduardo Cobos no representa solo un cierre administrativo. Es, en esencia, la entrega de un mapa detallado de la conflictividad social que impera en Tucumán. Este diagnóstico resulta vital para la gestión de Jaldo, quien necesita tener estos problemas bajo control para garantizar la paz social en un 2026 que se perfila complejo y exigente para la provincia.

