El Bernabé (Tucumán, 2 de junio de 2026).- El gobernador Osvaldo Jaldo alertó sobre la continua disminución de los fondos coparticipables nacionales durante la inauguración de una obra en San Miguel de Tucumán. A pesar del escenario adverso, el mandatario destacó la fortaleza de las cuentas provinciales para mantener la inversión en infraestructura.
Diagnóstico sobre la situación financiera provincial
En el marco de un nuevo despliegue de gestión territorial, el gobernador Osvaldo Jaldo inauguró una crucial obra de infraestructura en San Miguel de Tucumán. La mejora en la intersección de Avenida Papa Francisco y José Ingenieros sirvió de marco para un diagnóstico realista sobre la compleja situación financiera de provincias y municipios argentinos. El mandatario encendió las luces de alerta sobre el comportamiento de las arcas públicas.
El gobernador Jaldo advirtió explícitamente sobre una marcada disminución en los recursos coparticipables provenientes de la Nación, lo que impacta directamente en las administraciones subnacionales. Lejos de la parálisis, el titular del Ejecutivo tucumano resaltó la solidez de las cuentas provinciales. Con firmeza, destacó la capacidad operativa y financiera de Tucumán para ejecutar obras de gran envergadura con fondos propios, demostrando autonomía en la inversión.
Impacto de la reducción de la coparticipación
El análisis de Jaldo no eludió las variables más duras de la coyuntura económica actual, especialmente el impacto del proceso inflacionario y recesivo en los ingresos estatales. “Los recursos cada vez son menos, la coparticipación nacional cada día va bajando y va disminuyendo”, afirmó el Gobernador. Este recorte sistemático de fondos nacionales afecta directamente la capacidad de planificación y ejecución de proyectos de las administraciones subnacionales, generando un desafío considerable.
En su discurso, el mandatario tucumano demostró una fuerte empatía con la realidad social, señalando cómo la crisis golpea los bolsillos de la comunidad. Indicó que afecta severamente a los contribuyentes locales, limitando su capacidad de cumplimiento con tasas e impuestos provinciales y municipales. “Todo el mundo sabe que hoy cuesta llegar a fin de mes”, expresó el Gobernador, contextualizando las dificultades que enfrentan las familias y el propio Estado tucumano.
Estrategia de inversión con fondos propios
Frente a este escenario adverso de restricción federal, el gobernador Jaldo remarcó que la concreción de obras como nuevas arterias pavimentadas e infraestructura urbana en la Capital, no es casual. Es el resultado directo de una política de austeridad y gestión responsable de los recursos de todos los tucumanos. Este enfoque riguroso permite sostener la inversión a pesar de las dificultades económicas impuestas desde el nivel central.
El Gobernador insistió en que el contexto actual exige redoblar esfuerzos institucionales y ajustar el gasto público para mantener la inversión en infraestructura. Es crucial sin descuidar obligaciones salariales ni servicios esenciales como salud, educación y seguridad. Para el mandatario, sostener el ritmo de las obras públicas es clave. Actúa como un agente multiplicador del empleo y mejora la calidad de vida de los vecinos, blindando la actividad económica provincial ante el repliegue de la Nación.

