El Bernabé (Tucumán, 13 de junio de 2026).- La semana política en Tucumán dejó al descubierto una profunda fractura en el peronismo local, evidenciando un fin de ciclo en los tradicionales modos de administración del poder provincial. El panorama se complejiza con la avanzada opositora y los cuestionamientos constitucionales a las aspiraciones reeleccionistas.
La Fractura Interna del Peronismo Tucumano
El peronismo tradicional intentó mostrar cohesión con un asado multitudinario para 400 comensales cerca de El Cadillal. Sin embargo, este evento fue criticado por el diputado nacional Pablo Yedlin como una "desconexión con la realidad" en medio del ajuste generalizado. Este quiebre evidenció el fin de los acuerdos que sostuvieron a Osvaldo Jaldo en el gobierno.
La declaración de Yedlin no solo expuso la fragilidad de la diplomacia partidaria, sino que también reavivó el debate sobre la viabilidad constitucional de la reelección de Jaldo para 2027. Esta posibilidad se ve condicionada por la restrictiva doctrina de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que en fallos como Uñac y Manzur sentó precedentes importantes respecto a mandatos consecutivos en la Vicegobernación.
El Avance Territorial del Mileísmo en el Sur
Mientras el oficialismo se enfoca en resolver la asfixia impositiva de Rentas para abonar aguinaldos y en defender judicialmente sus ambiciones, la oposición libertaria consolidó una semana de significativa expansión y organización interna. El masivo acto encabezado por Lisandro Catalán en Concepción unificó a referentes del PRO, CREO y a sectores radicales bajo la consigna de "arrancar el poder a la mafia política".
Este evento fue seguido por el retorno estratégico del legislador José Macome a las filas del mileísmo tucumano, aplicando la máxima de la "tabula rasa". Esta reunificación de la "fuerza del cielo" se percibe como una amenaza directa para un oficialismo que enfrenta sus propias traiciones internas, marcando un giro en el equilibrio de fuerzas en la provincia de Tucumán.
El Juego Político de la Intendenta Chahla y la Crisis Local
En este complejo escenario, la intendenta de Capital, Rossana Chahla, despliega su propia estrategia. Con su programa "Burocracia Cero" y la inauguración de proyectos público-privados, como el de La Querencia, Chahla busca desmarcarse de la estructura provincial y proyectar una imagen de administradora eficiente, generando un contrapunto con la gestión del gobierno.
Este posicionamiento ocurre mientras el interior profundo de Tucumán manifiesta su descontento, enfrentando problemáticas como pueblos sumergidos en el barro y colapsos en las redes de agua. El tablero político provincial se encuentra fragmentado, y el jaldismo debe ahora atender tanto la presión de la oposición nacional como las crecientes grietas dentro de su propio movimiento y el imparable avance libertario.

