El Bernabé (Tucumán, 9 de junio de 2026).- La celebración por el Día del Periodista en la Casa de Gobierno de Tucumán expuso la compleja realidad sociolaboral de los trabajadores de prensa. A pesar del respeto por la libertad de expresión, el sector sufre los efectos de la crisis y la desprotección en el ámbito privado.
Contrastes en la celebración oficial
Detrás de los discursos institucionales por el Día del Periodista, el encuentro en Casa de Gobierno reveló la cruda realidad sociolaboral de los trabajadores de prensa en Tucumán. Si bien la actual gestión provincial mantiene un marco de respeto y libertad para las coberturas, el sector padece los severos efectos de la crisis macroeconómica y la desprotección laboral en el ámbito privado. La trastienda del Salón Blanco reflejó estas tensiones estructurales de la profesión.
La voz de los cronistas de exteriores
El momento de mayor profundidad gremial de la jornada provino de los propios cronistas de exteriores, quienes diariamente recorren las calles de Tucumán. Periodistas con dilatada trayectoria como Daniela Benítez agradecieron el trato del Ejecutivo, pero plantearon la urgencia de revertir un escenario de precarización. Señalaron a las estructuras patronales de las empresas de medios como responsables directas de esta situación, más allá de roces ocasionales con la burocracia.
El reclamo central durante el evento fue el cese de los contratos informales y la descalificación profesional que sufren muchos trabajadores. Esta demanda resonó en el ambiente del Salón Blanco como un llamado de atención significativo para todo el arco dirigencial de la provincia. La crítica apunta a mejorar las condiciones laborales y garantizar una estabilidad que el sector privado no siempre ofrece a quienes informan día a día a la sociedad tucumana.
Fortalecimiento del rol periodístico
La complejidad del contexto actual fue confirmada por corresponsales de señales nacionales como José Inesta y conductores locales como Ramiro Garrocho. Ambos coincidieron en la necesidad imperiosa de fortalecer el rol de la prensa como un puente indestructible entre las necesidades de la ciudadanía y las respuestas del Estado. En un tiempo donde las plataformas digitales reconfiguran el consumo informativo, la validación del periodismo clásico de exteriores es fundamental para la democracia.
Al recoger el guante de estas demandas, el Gobierno provincial convocó a los trabajadores a 'no bajar los brazos', reconociendo la importancia de la información para la sociedad tucumana. Esta postura asume que la sustentabilidad de su propia agenda de gestión requiere de un ecosistema de medios fuerte, profesional y libre. Evitar las asfixias que degradan el oficio es clave para un periodismo vital en la provincia.

