La controversia estalló cuando el diputado peronista Pablo Yedlin identificó una reducción de $7.359 millones para el proyecto del acueducto de Vipos en los anexos de una decisión administrativa del ministerio liderado por Luis Caputo. Esta revelación generó preocupación sobre el financiamiento de una infraestructura clave para la provincia, cuya adjudicación había sido firmada por el propio ministro y el gobernador Osvaldo Jaldo apenas un mes antes del ajuste.
El cuestionamiento de un diputado peronista
Yedlin no dudó en expresar sus dudas públicamente, cuestionando si el ministro Caputo había optado por desviar esos recursos para sostener el valor del dólar, insinuando que los tucumanos podrían haber sido engañados. Esta declaración encendió la mecha de una polémica, poniendo en el centro del debate una obra estratégica para la región y reavivando discusiones sobre la priorización de gastos nacionales en un contexto de necesidades locales.
La rápida respuesta del Gobierno de Tucumán
Frente al fuerte revuelo político y mediático, el Gobierno provincial reaccionó con celeridad para disipar cualquier incertidumbre. El gobernador Osvaldo Jaldo fue contundente al aclarar que la ejecución del acueducto de Vipos no depende de las finanzas nacionales ni está sujeta a las readecuaciones presupuestarias que está llevando adelante la administración de Javier Milei. Su declaración buscó llevar tranquilidad a la población y a los involucrados en el proyecto.
Jaldo explicó detalladamente que la obra se financia a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), una entidad que ya había autorizado la adjudicación del contrato a la empresa constructora responsable. El mandatario tucumano enfatizó que los fondos provenientes de este organismo internacional poseen un “destino específico”, lo que los protege de posibles recortes o reasignaciones dentro del Presupuesto nacional, asegurando así la continuidad del proyecto.
Confirmación de financiamiento por la SAT
En sintonía con las afirmaciones del gobernador, el presidente de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), Marcelo Caponio, calificó las versiones sobre una baja o paralización de la obra como completamente falsas. Aunque admitió la existencia de “readecuaciones” en los presupuestos nacionales, Caponio ratificó que la inversión total destinada al acueducto asciende a $170.000 millones. Aseguró que el respaldo financiero del organismo internacional está plenamente garantizado para su concreción.

