PortadaPolítica

Tucumán: Jaldo blinda Seguridad y Hacienda con reingeniería presupuestaria

Mediante una serie de decretos, el gobernador redireccionó partidas de ministerios periféricos para asegurar la autonomía financiera y el sostenimiento de la paz social en la provincia.

B

Por Redacción El Bernabé

jueves, 23 de abril de 2026, 11:23 a. m. hs

Tucumán: Jaldo blinda Seguridad y Hacienda con reingeniería presupuestaria

Crédito foto: Redacción / Agencia

El Bernabé (Tucumán, 23 de abril de 2026).- La gestión del gobernador Osvaldo Jaldo llevó a cabo una reingeniería presupuestaria sin precedentes, concentrando recursos en el Ministerio de Seguridad y la Secretaría de Hacienda. Esta maniobra busca asegurar la autonomía financiera de Tucumán ante la incertidumbre de las transferencias federales.

​‌‌​​‌​‌‍​‌‌​‌‌​​‍​‌‌​​​‌​‍​‌‌​​‌​‌‍​‌‌‌​​‌​‍​‌‌​‌‌‌​‍​‌‌​​​​‌‍​‌‌​​​‌​‍​‌‌​​‌​‌

Una minuciosa lectura del Boletín Oficial de esta semana reveló el verdadero motor del denominado “Tucumán del Orden”. A través de varios decretos firmados por Jaldo, la provincia inició un proceso de “secado” de partidas en ministerios periféricos. Se recortaron gastos en asesorías técnicas, viáticos y publicidad oficial que históricamente sirvieron como nichos de financiamiento para la “vieja política”.

El dato clave que hoy analiza el círculo rojo muestra la concentración de estos recursos en el Ministerio de Seguridad y la Secretaría de Hacienda. Jaldo entendió que, ante la incertidumbre de las transferencias federales, la única soberanía real reside en la autonomía financiera. Por ello, instruyó a sus cuadros técnicos para blindar los fondos destinados al mantenimiento de la flota policial y al pago de la cláusula gatillo para los empleados estatales.

El nuevo modelo de gestión provincial

Esta maniobra contable trasciende un simple ajuste; representa una declaración de principios políticos. Mientras el “manzurismo residual” solía usar las reasignaciones para cubrir baches electorales o sostener estructuras territoriales, la actual gestión aplicó un criterio de eficiencia empresarial. El recorte en áreas de "gestión política" generó un superávit operativo, otorgando a Tucumán un margen de maniobra único en el Norte Grande.

Transparencia y blindaje financiero

La transparencia en el uso del Dcto. 1240/1 demostró que cada peso ahorrado en la burocracia se volcó directamente a los pilares de la paz social. El mensaje para los mercados y para los gremios resulta claro: en el Tucumán de Jaldo, las cuentas cierran con la gente adentro. Este modelo de administración priorizó la previsibilidad por sobre la "rosca de despacho", consolidando una gestión ordenada.

El contraste con la desidia administrativa del pasado es elocuente. Los decretos actuales detallan con precisión quirúrgica el origen y destino del dinero, eliminando las famosas "partidas globales" que eran un agujero negro para la transparencia pública. Jaldo demostró que con el Boletín Oficial en mano se puede gobernar con orden y firmeza, desactivando intentos de extorsión por falta de fondos.

Esta "caja propia" se constituyó como el seguro de vida de la gestión para lo que resta del año 2026. Asegura que el plan de obras en el interior no se detenga y que el equipamiento de las fuerzas de seguridad sea una realidad tangible. Estos proyectos se financian por el propio esfuerzo de los tucumanos, no dependiendo de la buena voluntad de funcionarios nacionales.

municipio