El Bernabé (Tucumán, 7 de mayo de 2026).- El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) elevó a naranja el nivel de alerta para Tucumán ante un fenómeno de ciclogénesis que traerá tormentas severas y ráfagas superiores a 80 kilómetros por hora. El gobernador Osvaldo Jaldo activó el Comité de Emergencia Hídrica provincial para coordinar acciones preventivas.
El Fenómeno Climático y sus Características
La provincia de Tucumán enfrenta una prueba de agua con la elevación a naranja del nivel de alerta por parte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El fenómeno de ciclogénesis, que ya impacta en gran parte del país, anticipa tormentas de intensidad severa, ráfagas de viento que podrían superar los 80 kilómetros por hora y una significativa caída de agua acumulada. Esto generará un estrés extremo en los sistemas de drenaje urbano y en los cauces de los ríos de la región.
Activación del Comité de Emergencia y Zonas Críticas
Frente a este complejo panorama climático, el gobernador Osvaldo Jaldo instruyó la inmediata activación del Comité de Emergencia Hídrica. Este organismo coordina acciones esenciales entre Defensa Civil, Seguridad y Desarrollo Social, buscando prevenir posibles catástrofes en las áreas de Tucumán históricamente reconocidas como vulnerables. La principal inquietud de las autoridades reside en la saturación de los suelos, producto de las precipitaciones intermitentes de los días previos.
En el área metropolitana, el Gran San Miguel de Tucumán, el sistema de alcantarillado se encuentra bajo amenaza de colapso, situación agravada por la acumulación de residuos y deficiencias estructurales. Esto podría generar anegamientos rápidos que paralicen la circulación en arterias vitales. No obstante, la atención más crítica se centra en el sur de la provincia, donde el incremento de los caudales de los ríos de montaña suele provocar desbordes, afectando directamente a comunidades enteras.
Medidas Preventivas y Monitoreo Constante
El operativo de emergencia prioriza el monitoreo constante de los diques provinciales y el relevamiento exhaustivo de las familias que residen en zonas tradicionalmente inundables. La estrategia busca, primordialmente, salvaguardar vidas humanas y minimizar los riesgos antes de que el impacto del fenómeno climático se torne inevitable. Este enfoque preventivo es crucial para enfrentar la inminencia de las tormentas con la mayor preparación posible.
La Dirección de Defensa Civil ha emitido recomendaciones esenciales para la población de Tucumán. Se insta a extremar los cuidados, evitando la circulación por calles anegadas, asegurando objetos que puedan ser desplazados por las ráfagas de viento y manteniéndose informados a través de los canales oficiales. Este escenario de alerta naranja subraya la vulnerabilidad de la infraestructura local frente a los eventos climáticos extremos que, debido al cambio climático, ocurren con creciente frecuencia.

