El Bernabé (Tucumán, 8 de mayo de 2026).- La Municipalidad de la Capital y el Gobierno de la Provincia iniciaron un plan de emergencia hídrica en el sur de San Miguel de Tucumán, enfocado en barrios vulnerables como 360 Viviendas, para prevenir futuras inundaciones mediante la intervención en canales clave.
Intervención Clave en Canales del Sur
Bajo la supervisión del secretario de Obras Públicas municipal, Claudio Bravo, el proyecto aborda la raíz del problema: la insuficiente capacidad de escurrimiento en los cauces actuales.
Se intervendrán aproximadamente 3.000 metros lineales sobre dos arterias hídricas vitales: el Canal Sur–Nueva Esperanza y el Canal Norte Alejandro Heredia.
La principal mejora consiste en el reemplazo de alcantarillas que, por su reducido tamaño, actuaban como verdaderos embudos, impidiendo el flujo adecuado del agua.
Las nuevas estructuras hidráulicas, estratégicamente diseñadas, alcanzarán dimensiones de 4 metros de ancho por 2,20 metros de alto, garantizando un flujo masivo y sin obstrucciones de los excedentes pluviales.
Esta modificación es crucial para evitar que el agua se acumule en los barrios, una situación que generó históricos problemas de anegamientos.
La capacidad ampliada de estas alcantarillas representa una solución definitiva frente a las intensas lluvias que caracterizan a la región del sur de la capital tucumana.
Avance de Obras y Plazo de Ejecución
Actualmente, los trabajos se concentran en la limpieza de terraplenes, la apertura de accesos para maquinaria pesada y la resolución de posibles interferencias técnicas, como el paso del mineroducto de Minera Alumbrera.
En el Canal Sur, se reconstruirán tres alcantarillas y se profundizará su cauce, mientras que en el Canal Norte, las intervenciones incluyen dos cruces con tareas de estabilización de márgenes mediante la aplicación de pedraplén.
El plazo estimado para la conclusión de esta megaobra es de seis meses.
Colaboración Institucional y Beneficio Social
Esta obra trasciende la mera infraestructura, consolidándose como un ejemplo de madurez institucional entre la intendencia de Rossana Chahla y la gobernación de Osvaldo Jaldo.
Ambas administraciones han priorizado la calidad de vida en sectores históricamente olvidados, donde el agua ha superado en ocasiones el metro de altura dentro de los domicilios.
La promesa de una solución estructural se percibe como un acto de justicia social para miles de familias tucumanas.
La finalización de estos trabajos permitirá a los habitantes de zonas como el barrio 360 Viviendas ver las nubes en el horizonte sin el temor de perderlo todo.
Esta inversión, financiada en partes iguales por ambos estamentos gubernamentales, no solo mejora la infraestructura urbana, sino que restablece la tranquilidad y la seguridad en hogares que, durante décadas, vivieron bajo la constante amenaza de las inundaciones.
Un hito que marca un antes y un después para el sur de la ciudad.

