El Bernabé (Tucumán, 7 de mayo de 2026).- Ramiro González, el director técnico de la Reserva de Atlético Tucumán, implementa una metodología innovadora tras una destacada trayectoria internacional y académica. Su objetivo es consolidar un proceso de formación integral para los jóvenes talentos del club.
La dura derrota por 5 a 0 contra Talleres de Córdoba pone al entrenador en el centro de la escena.
Trayectoria Internacional y Formación de Vanguardia
La llegada de González a la provincia no es casualidad, sino el resultado de una búsqueda institucional por elevar los estándares de formación en el Decano.
Con una década como futbolista profesional en Argentina e Italia, su experiencia en el banco de suplentes lo ha posicionado como un profesional integral, listo para derramar su conocimiento sobre los juveniles de Tucumán.
Su currículum destaca por más de cinco años de experiencia en el fútbol asiático, donde dirigió 160 partidos y obtuvo 13 títulos con el Johor Darul Ta’zim de Malasia, un club de alta exigencia. Además, posee la Licencia Pro de Conmebol y de Asia, cursó la licencia UEFA en Alemania y tiene un máster en Dirección Técnica por el Real Madrid.
A su formación se suma el paso por la Escuela de César Luis Menotti y su reciente graduación como abogado, lo que complementa un perfil que entiende al futbolista como un sujeto integral.
Esta visión académica y profesional de González es clave para preparar a los jóvenes para el alto rendimiento, tanto física como intelectualmente, un enfoque poco común en el fútbol local.
Visión Estratégica para el Desarrollo Juvenil
La decisión de recalar en Tucumán fue una 'elección de vida' para el nuevo DT, quien buscó reconectar con la esencia del fútbol argentino tras años de éxito en el extranjero. Su arribo no pretende romper con el legado de Hugo Colace, hoy en el primer equipo, sino darle una vuelta de tuerca metodológica a lo ya establecido.
González enfatiza la importancia del trabajo realizado en 2025, destacando que 'que 11 chicos hoy trabajen con Primera habla del éxito del proceso'. Para él, el verdadero trofeo de su categoría es la promoción de juveniles listos para la oportunidad en el Monumental José Fierro, priorizando el desarrollo por encima de los resultados inmediatos.
El Desafío de Consolidar Nuevas Promesas
El desafío actual es complejo, especialmente tras resultados como la reciente goleada en Córdoba. Debe mantener la competitividad de un equipo que vio partir a figuras a la Primera y acelerar el desarrollo de camadas muy jóvenes, desde la categoría 2004 hasta la 2010, equilibrando experiencia y potencial futuro.
'Nuestro foco es el desarrollo individual. Queremos una formación unificada entre Primera, Reserva e inferiores', explica González. Trabaja codo a codo con un cuerpo técnico mayoritariamente tucumano, que incluye profesionales en nutrición, análisis de video y salud, buscando una sinergia total en la cadena de formación de Atlético Tucumán.
Un Enfoque Integral Más Allá del Campo
En su vida personal, Ramiro González encuentra refugio en su familia: su esposa Brunella y su hijo Beltrán son su cable a tierra.
Entre planificaciones y análisis, el 'Abogado' del Decano busca transmitir coherencia y trabajo sostenido en un fútbol que, a menudo, devora los procesos ante el primer tropiezo, manteniendo la calma y la visión a largo plazo.

