El Bernabé (Tucumán, 5 de mayo de 2026).- El Gobierno provincial concretó un masivo traslado de internos a los complejos de Benjamín Paz y Delfín Gallo, buscando aliviar el crítico hacinamiento en las comisarías de Capital y el Gran Tucumán.
Un Paso Crucial contra el Hacinamiento
Esta medida se enmarca en un plan de emergencia penitenciaria que prioriza la reubicación de reclusos, especialmente aquellos de avanzada edad, hacia instalaciones adecuadas. Las comisarías tucumanas, concebidas para detenciones transitorias, no podían garantizar las condiciones de alojamiento necesarias para personas con condenas firmes o prisiones preventivas prolongadas, generando focos de conflicto y elevando los riesgos de fuga. El operativo busca subsanar esta deuda histórica.
La liberación de espacio en las dependencias policiales permite, además, una reasignación estratégica de los recursos humanos. Cientos de efectivos policiales que anteriormente estaban inmovilizados en tareas de custodia de presos, ahora podrán retomar sus funciones esenciales de prevención del delito. Esta decisión, de gran impacto logístico y político para el Ministerio de Seguridad, apunta a reforzar la presencia policial efectiva en los barrios más vulnerables de la provincia.
Tecnología y Optimización de Recursos
Según los informes oficiales, el Complejo Penitenciario de Benjamín Paz se distingue por su infraestructura de vanguardia, equipada con tecnología de punta. Sus pabellones están diferenciados según el perfil de peligrosidad y vulnerabilidad de cada interno, lo que garantiza una mejor gestión y seguridad. Esta modernización es fundamental para iniciar un “círculo virtuoso” en el sistema penitenciario, liberando las comisarías de su rol de alojar detenidos de larga estancia.
Desafíos y el Seguimiento de “El Bernabé”
Pese al éxito inicial, la gestión eficiente y el control riguroso de las nuevas instalaciones representan un desafío continuo. El plan gubernamental establece como objetivo reducir el porcentaje de detenidos en comisarías a una cifra mínima técnica antes de fin de año, un compromiso ambicioso. Las autoridades deberán asegurar que los vicios del antiguo sistema penitenciario no se repliquen en Benjamín Paz ni en Delfín Gallo.
Las familias de los internos y los diversos organismos de derechos humanos observan con cautela cada etapa de este proceso transformador. Asimismo, los vecinos de las zonas aledañas a estas nuevas unidades penitenciarias esperan que el incremento de la seguridad perimetral traiga consigo una mayor tranquilidad a sus comunidades. El Bernabé continuará informando sobre la evolución de este plan, clave para la justicia tucumana.

