El Bernabé (Tucumán, 13 de mayo de 2026).- Una multitudinaria movilización universitaria volvió a recorrer las calles de Tucumán en el marco de la Marcha Federal Universitaria, convocando a la comunidad académica contra el ajuste y el desfinanciamiento de la educación pública.
Recorrido y adhesión de la protesta tucumana
La convocatoria, parte de la Marcha Federal Universitaria, inició su recorrido en el Rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT). Desde allí, una multitudinaria columna avanzó por las calles del centro tucumano con destino a la Plaza Independencia, donde se realizó el acto central. Posteriormente, la movilización culminó frente a Casa de Gobierno, sumando a numerosos vecinos y transeúntes que se unieron al reclamo por la defensa de la educación pública y gratuita en todo el país.
Antes del inicio formal de la marcha, autoridades universitarias y representantes estudiantiles compartieron un documento elaborado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). Más tarde, al llegar a la Casa de Gobierno provincial, la asociación gremial ADIUNT tomó la palabra, encabezando un acto con diversos discursos de dirigentes y docentes que enfatizaron la necesidad urgente de revertir los actuales recortes presupuestarios que afectan directamente el funcionamiento institucional.
Los ejes del reclamo universitario en Tucumán
Entre las demandas centrales de la comunidad académica se destacaron la exigencia de una recomposición salarial urgente para el personal docente y no docente, además de un incremento sustancial en el presupuesto destinado a infraestructura universitaria y proyectos científicos. Asimismo, se clamó por la imperiosa actualización de las becas estudiantiles, cuyo valor actual quedó obsoleto frente a la inflación. Las críticas fueron dirigidas al Gobierno nacional de Javier Milei por los recortes.
Los manifestantes también expresaron su profunda preocupación por el impacto adverso que el ajuste económico está generando sobre el normal funcionamiento de las universidades públicas en todo el territorio nacional. Denunciaron un deterioro progresivo en las condiciones académicas y de investigación, que pone en riesgo la calidad educativa. Este desfinanciamiento compromete seriamente la capacidad de las instituciones para cumplir con sus misiones fundamentales en la formación de profesionales y la generación de conocimiento.
Impacto en docentes y estudiantes de la UNT
Autoridades y docentes de la UNT alertaron sobre las graves consecuencias de la crisis, señalando un alarmante aumento de renuncias, especialmente entre profesionales jóvenes, quienes abandonan la actividad universitaria ante la significativa pérdida de poder adquisitivo. Demetrio Mateo Martínez subrayó que esta situación no solo degrada la calidad educativa, sino que también amenaza el acceso equitativo a la universidad pública, pilar fundamental de la movilidad social ascendente.
La preocupación es compartida por numerosos profesores de diversas facultades, quienes reportaron problemas acuciantes como la carencia de infraestructura adecuada, la falta crítica de equipamiento y las crecientes dificultades para sostener proyectos académicos y científicos de envergadura. Estas deficiencias menoscaban seriamente el desarrollo de la investigación y la capacidad de las instituciones para ofrecer una formación universitaria de excelencia, impactando negativamente en la comunidad educativa en general.
En el ámbito estudiantil, el reclamo se centró en las crecientes dificultades económicas que enfrentan para sostener la cursada. Los costos de transporte, materiales de estudio y alquileres de vivienda se han vuelto inalcanzables para muchos, mientras que las becas estudiantiles permanecen desactualizadas, sin reflejar la realidad inflacionaria. Esta situación genera un obstáculo significativo para la permanencia de los jóvenes en el sistema universitario, promoviendo la deserción.
Alcance nacional y debate sobre financiamiento
La movilización en Tucumán se integró a una jornada federal de protesta que tuvo su epicentro en Buenos Aires y se replicó en múltiples ciudades de Argentina. Desde el sistema universitario nacional, se advirtió sobre la drástica caída real de las transferencias presupuestarias a las universidades en los últimos años, lo que profundiza la crisis. Asimismo, se alertó sobre el deterioro salarial de docentes y trabajadores, impactando directamente en su calidad de vida.
Esta Marcha Federal Universitaria no solo visibilizó el profundo malestar de la comunidad académica, sino que también reinstaló con fuerza el debate público sobre la relevancia y el financiamiento adecuado de la educación superior pública. La sociedad argentina se interroga nuevamente sobre el rol estratégico de las universidades nacionales en el actual contexto económico, exigiendo soluciones que garanticen su continuidad y excelencia para las futuras generaciones de estudiantes.

