La protesta, realizada este miércoles 13 de mayo, puso en relieve las severas complicaciones que enfrentan los adultos mayores al intentar acceder a servicios médicos esenciales. Los manifestantes expresaron su profunda preocupación por la creciente dificultad para obtener turnos con especialistas y la percepción de que la cobertura de la obra social se deteriora progresivamente, afectando directamente su calidad de vida y acceso a la salud pública.
Reclamo y principales quejas de los afiliados
Ana Zamora, una de las referentes de los jubilados autoconvocados, declaró con contundencia que el PAMI 'tiende a desaparecer' para muchos afiliados. Explicó que la imposibilidad de afrontar los 'plus' que se cobran en algunas consultas fuerza a los pacientes a recurrir a hospitales públicos. En estos centros, los turnos con especialistas pueden demorar entre tres y seis meses, dejando a los jubilados en una situación de vulnerabilidad extrema y sin atención oportuna.
La situación económica de los jubilados fue otro punto central del reclamo en la capital tucumana. Ana Zamora detalló que muchos no logran alcanzar ingresos superiores a 400.000 pesos con la jubilación mínima, lo que, según sus palabras, los ubica 'bajo la línea de indigencia'. Esta insuficiencia económica se agrava significativamente con la supuesta quita de medicamentos y la dificultad para obtener tratamientos médicos adecuados.
El impacto de la crisis económica en la salud
Los manifestantes también denunciaron una angustia permanente debido a que 'no alcanza para nada' para cubrir las necesidades básicas. Se refirieron a la eliminación de ciertos medicamentos y la falta de tratamientos adecuados, incluso después de llenar las planillas correspondientes. Este panorama genera incertidumbre y precariedad para los adultos mayores, quienes dependen críticamente de los servicios que debería ofrecer la obra social para su bienestar.
La pérdida de servicios y la atención privada inalcanzable
Finalmente, la vocera alertó sobre la deserción de numerosos centros asistenciales, los cuales, según su testimonio, han dejado de atender a los afiliados de PAMI en Tucumán. 'Estamos perdiendo la obra social', sentenció Zamora. Agregó que un jubilado que cobra la mínima es incapaz de costear la atención médica privada, lo que profundiza la crisis y los deja sin alternativas viables para el cuidado de su salud y bienestar.

