El Bernabé (Tucumán, 10 de mayo de 2026).- La primera nevada del año sorprendió a Tafí del Valle y los Valles Calchaquíes, transformando el paisaje con copos de nieve y escarcha en pleno otoño. Este fenómeno meteorológico generó la interrupción temporaria de la Ruta 307 y atrajo a cientos de visitantes.
La Ruta Provincial 307, camino obligado hacia Tafí del Valle, comenzó a mostrar un cambio radical de color y textura a la altura del kilómetro 88. El césped seco cedió su lugar a la escarcha y los cerros se cubrieron de una densa neblina, marcando la llegada de un frío inusual que anticipó las precipitaciones níveas en la zona. Numerosos vehículos detuvieron su marcha para observar el fenómeno.
Corte preventivo en la Ruta 307
El comienzo de la jornada estuvo marcado por la interrupción del tránsito sobre la Ruta 307, decisión tomada por Defensa Civil debido a la presencia de hielo en el asfalto. El corte se extendió desde la intersección con la avenida San Martín hasta Ampimpa, en el kilómetro 115. Recién cerca de las 14 horas se habilitó el paso vehicular, transformando la ruta en un mirador improvisado donde familias caminaron y sacaron fotografías.
Tal como lo anticipaban los pronósticos, el ingreso de una masa de aire polar provocó la caída de ‘garrotillo’ en la villa turística y copos en sectores más altos. Si bien no fue una nevada histórica, la cantidad de nieve acumulada sobre banquinas, techos y vehículos fue suficiente para modificar por completo el paisaje tafinisto. Cientos de personas subieron a los Valles buscando esta postal invernal en pleno otoño tucumano.
Turistas y locales celebran la llegada de la nieve
La llegada de la nieve también atrajo a turistas de otras provincias, como Leonel Magallanes y Carina Copa, quienes frenaron su auto al encontrarse con el inesperado paisaje blanco. La pareja, oriunda de Gualeguaychú, Entre Ríos, recorría el norte argentino y jamás imaginó ver nieve en Tucumán. Aprovecharon la escarcha acumulada para improvisar un pequeño muñeco de nieve, disfrutando de un momento singular en su viaje.
En el sector de El Pinar de Los Ciervos, se repetían escenas de alegría con chicos tirando bolitas y familias fotografiando los cerros cubiertos de blanco. Juan Pablo Frías y su hijo Gerónimo, vecinos de Villa Carmela, armaban un muñeco de nieve encima de su auto. Gerónimo experimentaba por primera vez el fenómeno y, aunque le pareció “rara” la textura, confesó que esperaba un frío más intenso.
Impacto en el turismo y la economía regional
Gonzalo Moreno Crespín, un emprendedor gastronómico local, decidió disfrutar del paisaje nevado de una manera particular, sentado en una mesa al aire libre con una copa de vino de producción local. Para él, estos momentos no son habituales y son una oportunidad única para apreciar la verdadera esencia del valle. Destacó cómo la nieve modifica el ánimo de todos y el entusiasmo de los visitantes por vivir esta experiencia.
Desde su restó vidriado en El Pinar de Los Ciervos, Estela Bordón confirmó el efecto inmediato de la nieve en el turismo. Aseguró que la afluencia de gente aumenta considerablemente, incluso con escenas de turistas extranjeros, como rusos, negándose a entrar a los salones calefaccionados para seguir disfrutando del frío exterior. La nieve es, sin duda, un imán para los visitantes que buscan experiencias únicas.
Para residentes como Enrique Suárez, quien se instaló en Tafí hace más de 20 años, la nieve sigue siendo motivo de orgullo y fascinación. Aunque trabaja en construcción y gastronomía, cada vez que el paisaje se tiñe de blanco, siente una conexión especial y agradecimiento. Este fenómeno natural reaviva la magia del valle y su capacidad para enamorar, incluso cuando el blanco comienza a ceder ante el sol de la tarde.

