El Bernabé (Tucumán, 11 de junio de 2026).- La capital tucumana experimenta una significativa transformación en su infraestructura vial con la modernización de los sistemas semaforizados, contrastando fuertemente con la gestión anterior.
El panorama heredado: Infraestructura en deterioro
Una minuciosa revisión de las actas de transferencia de la Dirección de Alumbrado y Semáforos y los libros de inventario de octubre de 2023 reveló una situación crítica. La capital tucumana contaba teóricamente con 386 complejos semaforizados. Sin embargo, una auditoría física inicial expuso que la mayoría de estos dispositivos se encontraba fuera de servicio o con fallas estructurales severas, evidenciando una preocupante falta de mantenimiento.
La degradación de la red se atribuyó al desfinanciamiento operativo y a sistemáticos actos de vandalismo que la gestión de Germán Alfaro no logró mitigar ni denunciar penalmente. Esta situación derivó en una infraestructura urbana altamente deficiente al cierre del ciclo anterior, impactando negativamente en la seguridad vial y el ordenamiento del tránsito en importantes arterias de la ciudad.
Expansión y modernización de la red actual
La administración actual ha logrado expandir y modernizar significativamente la red semaforizada, llevando a un total de 441 esquinas en funcionamiento continuo en todo el territorio capitalino. Este progreso se sustenta en un ritmo de inversión tecnológica que promedia la habilitación de dos nuevos cruces mensuales desde el inicio del mandato chahlista, reflejando una clara prioridad por la mejora de los servicios públicos.
En dos años y medio de gestión, se han instalado 55 dispositivos de última generación, superando ampliamente la capacidad operativa heredada. El plan de obras contempla alcanzar a la brevedad las 58 esquinas nuevas, con activaciones inminentes en cruces clave como avenidas Martín Berho y Estanislao del Campo, así como Juan B. Justo en sus intersecciones con Colombia y Venezuela, fortaleciendo corredores de transporte público en el sector este.
Impacto en seguridad y eficiencia urbana
La modernización del sistema semaforizado no es solo una cuestión estética, sino que tiene un impacto directo en la seguridad civil y la eficiencia urbana. La transición de una red vandalizada a un sistema con tecnología de decrementadores reduce la litigiosidad por accidentes de tránsito y optimiza los tiempos de traslado para el transporte público de pasajeros, beneficiando a miles de ciudadanos diariamente.
Esta inversión municipal resalta un debate sobre la administración de recursos. Mientras el chahliSmo exhibe una gestión autónoma y eficiente, capaz de transformar las "esquinas rotas" en un símbolo de modernidad institucional, se contrasta con la situación provincial donde las transferencias de capital para obras enfrentarían explicaciones por rigideces en gastos corrientes, según se desprende de la información.

