El Bernabé (Tucumán, 13 de mayo de 2026).- La Municipalidad de San Miguel de Tucumán y la cámara empresarial AETAT mantuvieron una crucial audiencia para buscar soluciones a la inminente parálisis del transporte público, amenazado por la falta de recursos y el impacto de la eliminación del Fondo Compensador nacional.
La fuerte inversión municipal frente a la crisis
El secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo, detalló la magnitud del esfuerzo municipal, que destina $1.000 millones en subsidios directos al sistema. Además, se debieron adelantar otros $400 millones para cubrir los atributos sociales de la tarjeta SUBE, un beneficio que la Nación dejó de financiar y que es vital para los usuarios más vulnerables de la provincia de Tucumán.
A esta significativa inversión se suma un incremento sustancial en el presupuesto destinado al Boleto Educativo Municipal (BEM). Este subsidio, clave para la comunidad estudiantil y docente de Tucumán, pasó de $216 millones a $400 millones, reflejando una creciente demanda y el compromiso de la intendenta Rossana Chahla con la educación y la movilidad accesible en la ciudad.
La postura empresarial y el precio del boleto
Desde el sector empresarial, el vicepresidente de AETAT, Jorge Berreta, describió el escenario como "terminal" y afirmó que las compañías se mantienen operativas a fuerza de un endeudamiento constante. Si bien hubo consenso en los estudios de costos, Berreta advirtió sobre el "inalcanzable" precio técnico del boleto para el usuario promedio, señalando la inviabilidad del sistema sin nuevas tarifas o compensaciones en Tucumán.
Diálogo y desafíos a futuro para el servicio
La secretaria de Gobierno, Camila Giuliano, enfatizó que estas mesas de diálogo son una política de Estado impulsada por la gestión de la intendenta Chahla para enfrentar la "deuda invisible" generada por la desaparición del Fondo Compensador nacional. La reunión se celebró en la sede de 9 de Julio y Lavalle, un punto central para la discusión de políticas de transporte en la provincia.
Mientras tanto, se exploran iniciativas como la "racionalización de recorridos" y mejoras en la infraestructura vial para optimizar el servicio en la capital tucumana. La situación mantiene en vilo a los miles de tucumanos que diariamente dependen del colectivo para sus traslados, esperando que el diálogo fructifique para asegurar la continuidad del servicio público esencial.

